El peligro de algunos ingredientes de suplementos para perder peso

El peligro de algunos ingredientes de suplementos para perder peso

“Me compré esta fórmula para rebajar 20 libras en 30 días o me devuelven el dinero. ¡Garantizado!”… Existen ingredientes de suplementos no regulados que podrían acercarte a metas similares a esta, pero son una verdadera amenaza para tu salud.

Y muchas personas siguen cayendo en la trampa. Unos por la ansiedad de alcanzar resultados en tiempo récord, otros por desconocimiento. 

Si decides tener paciencia y transformar tu cuerpo de forma saludable, te felicito. 

Voy a ayudarte a identificar los componentes que deberías mantener a kilómetros de distancia.

Un peligro real que afecta a millones de personas

Un peligro real que afecta a millones de personas

Promocionar suplementos para perder peso, de forma casi inmediata, no es nada nuevo. Se practica desde hace años a escala mundial y está llegado a tal punto que podría convertirse en un problema de salud pública.

Se venden bajo el nombre de “suplementos dietéticos”, pero están adulterados con medicamentos recetados o sustancias controladas que provocan daños importantes en las personas.

La Administración de Drogas y Alimentos de EE. UU. (FDA) hace alertas constantes para contener una tendencia que parece crecer minuto a minuto. Y sus efectos pueden llegar a ser devastadores. 

Así lo manifestó el Dr. James P. Smith, M.D., subdirector interino de la Oficina de Evaluación de Medicamentos de la FDA: “Cuando el producto contiene un fármaco u otro ingrediente que no aparece en la lista de ingredientes, nos preocupamos de sobremanera por la seguridad de dicho producto”. 

Por eso, lo mejor es que aprendas a identificar cuáles son los ingredientes de suplementos que pueden traer consecuencias graves para tu organismo. 

Los ingredientes de suplementos que debes evitar

Los ingredientes de suplementos que debes evitar

En este instante, millones de consumidores podrían estar ingresando a su organismo productos con sustancias controladas o ingredientes activos no probados ni estudiados. 

Pon atención a esta lista:  

  • Benproperina: ingrediente activo no aprobado por la FDA.
  • Bisacodyl: laxante de venta libre usado para aliviar el estreñimiento ocasional.
  • Diazepam: medicamento de venta controlada, aprobado por la FDA, para el alivio a corto plazo de trastornos de ansiedad. Su uso y abuso produce dependencia. Y si se deja de consumir abruptamente, produce síntomas de abstinencia, como temblor, calambres abdominales y musculares, vómitos, sudoración, dolor de cabeza, dolor muscular, ansiedad extrema, tensión, inquietud, confusión e irritabilidad. 
  • Diclofenaco: es un antiinflamatorio no esteroideo (comúnmente conocido como AINE), que puede causar mayor riesgo de eventos como ataque cardíaco, accidente cerebrovascular y daños gastrointestinales graves, como sangrado, ulceración y perforación fatal del estómago o los intestinos. 
  • Difenhidramina: un antihistamínico de venta libre para el tratamiento de alergias estacionales. Puede causar somnolencia y afectar el estado de alerta mental.
  • DMAA (1,3-dimetilamilamina o metilhexanamina) puede elevar la presión arterial y provocar problemas cardiovasculares, como ataque cardíaco, dificultad para respirar y opresión en el pecho
  • Efedra (conocida también como “má huáng”): planta con sustancias que pueden estimular el sistema nervioso, aumentar la cantidad de energía que quema el organismo, incrementar la pérdida de peso y disminuir el apetito. En la década de los 90 era un ingrediente popular en los suplementos dietéticos para adelgazar e intensificar el desempeño atlético. En 2004, la FDA la prohibió para tales usos porque no era segura. Puede causar náuseas, vómito, ansiedad, alteraciones en el estado de ánimo, presión arterial alta, ritmo cardiaco anormal, apoplejía, convulsiones, ataque cardiaco e, incluso, la muerte.
  • Fenolftaleína: químico no aprobado en los Estados Unidos. Los estudios indican que puede aumentar el riesgo de cáncer.
  • Fluoxetina: medicamento aprobado por la FDA que se usa para tratar depresión, bulimia, trastorno obsesivo compulsivo, trastornos de pánico y premenstruales graves.
  • Higenamina (norcoclaurina o demetilcoclaurina): un estimulante que puede tener efectos tóxicos a nivel cardíaco. Está prohibido en el deporte por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).
  • Lovastatina: un medicamento aprobado por la FDA para un trastorno genético llamado hipercolesterolemia primaria. 
  • N-desmetilsibutramina: una sustancia que la FDA considera insegura. 
  • Paynantheine y mitragynine: son alcaloides que afectan los mismos receptores cerebrales que la morfina y exponen a los usuarios al riesgo de adicción, abuso y dependencia.
  • Sibutramina: fue retirada del mercado en octubre de 2010 porque aumenta sustancialmente la presión arterial y la frecuencia cardíaca. Es especialmente riesgosa en personas con antecedentes de enfermedad arterial coronaria, insuficiencia cardíaca congestiva, arritmias o accidente cerebrovascular.
  • Tadalafil: es un ingrediente activo aprobado por la FDA que se utiliza para tratar la disfunción eréctil. Puede interactuar con ingredientes que se encuentran en algunos medicamentos recetados, como la nitroglicerina. Puede reducir la presión arterial a niveles peligrosos. 

Conocer esta lista es un gran paso para evitar productos que causen efectos perjudiciales en tu organismo. Lo grave es que muchas de las fórmulas y suplementos que se venden libremente, ni siquiera lo reflejan en las etiquetas.

Por eso, es crucial que optes por opciones certificadas, con efectos médicamente comprobados y de marcas con años de historia en el mercado.  

Cuidado con las promesas falsas 

¿Puedo perder peso tomando una píldora, usando un parche o frotando una crema?  La respuesta definitiva es un NO rotundo. Si no tienes disciplina y enfoque para cambiar tus hábitos no vas a obtener resultados. 

No te dejes engañar con promesas descabelladas, porque en vez de disminuir libras, lo que perderás es tiempo y dinero. Y sí,  te enfrentarás al peligro de ingerir ingredientes de suplementos inadecuados.

Los anunciantes deshonestos tratarán de empujarte al abismo con argumentos como los siguientes: 

  • Baja de peso sin hacer dieta o hacer ejercicios. 
  • No tienes que cuidar lo que comes ni calcular las calorías. 
  • Si usas este producto, perderás peso de forma permanente. 
  • Para perder peso, todo lo que necesitas es tomar esta píldora. 
  • Pierde 30 libras en 30 días. 
  • Este producto funciona para todos.

Suena fabuloso, ¿verdad? Pues mejor no lo creas.

La verdad demostrada científicamente es que perder peso requiere cambios de hábitos y estilo de vida. Aliméntate nutritivo y balanceado, haz ejercicio físico, disfruta tus momentos de ocio y respeta tu tiempo de descanso. 

Al final, bajar de peso y grasa se trata de un proceso de cambios personales, tanto físicos como emocionales que te van a ayudar a mejorar tu figura, pero también el estado de ánimo, los niveles de energía y reducir el riesgo de padecer enfermedades cardíacas, diabetes y algunos tipos de cáncer.

¿Quieres bajar de peso más rápido? Perfecto, pero que sea de forma natural, saludable y segura.

Si te animas a hacerlo con nosotros, aquí te decimos lo que debes hacer a diario para que el Combo de Pérdida de grasa acelerada te funcione al 100%. 

Accede a la lista completa de productos de pérdida de peso contaminados o adulterados con fármacos reportados por la FDA publica en este enlace 

Detener tus hábitos saludables podría provocarte esto

Detener tus hábitos saludables podría provocarte esto

Me da flojera ejercitarme”, “quiero dormir más”, “mañana lo hago”… Pensamientos como estos son un peligro para tus hábitos saludables.  

Se instalan en la mente a cualquiera, incluso de los más disciplinados. 

Y en un momento de descuido ¡bang! aparece la excusa perfecta para desviarte hasta de las metas en las que tienes años trabajando. 

¿Por qué te cuesta más caer ante tentaciones culposas que mantenerte firme aunque estás viendo los resultados de tus esfuerzos?  

Hay razones científicas y voy a explicártelas.  

¿Soy o no saludable?

¿Soy o no saludable?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) eres saludable si estás en buen estado de salud en lo físico, mental y social. 

Para lograrlo debes asumir durante tu vida cotidiana conductas que incidan positivamente en tu bienestar.   

Dicho de otra forma, mantener los siguientes hábitos saludables:

  • Consumir una dieta equilibrada.
  • Tener una adecuada higiene personal (incluida la bucal).
  • Mantener un patrón y una calidad de sueño óptimos.
  • Realizar actividad física. 
  • Evitar hábitos tóxicos: no fumar, consumir drogas, tomar alcohol en exceso, especialmente si tienes antecedentes de alcoholismo.
  • Planificar tu día.
  • Permanecer en una actitud positiva.
  • Manejar el estrés.
  • Evitar el sedentarismo.

Los estudios reflejan que si los practicas diariamente, se incrementa tu esperanza de vida y evitas el riesgo de enfermedades crónicas como las cardiovasculares, cáncer o diabetes, entre otras.

También marcan una gran diferencia entre llegar a una edad avanzada con buena salud o bajo el yugo de las enfermedades. 

¿Por qué es tan fácil caer en malos hábitos?

¿Por qué es tan fácil caer en malos hábitos?

Un mal hábito es una acción repetida que, directamente o indirectamente, afecta tu salud y bienestar general. 

Están presentes en la vida por una razón específica: responder a necesidades humanas como disminuir el estrés o calmar un antojo o apagar la sed. 

Míralo así. En tu día a día, te enfrentas a situaciones que te generan ansiedad, angustia o temor, y desencadenan una serie de acciones que pueden sabotear tus rutinas saludables.

Y es que los malos hábitos ofrecen recompensas “positivas” a muy corto plazo para el cerebro. Por eso, la mayoría tiende a caer en ellos consecutivamente.  

Muchas de esas recompensas son reacciones psicológicas, como una sensación agradable o el alivio momentáneo de un sentimiento. 

Te pongo un ejemplo. Estás en casa confinado y recordaste la rica sensación de tomarte un refresco. 

Tú sabes que esa bebida tiene cantidades extremadamente altas de azúcar que terminarán almacenadas en tu cuerpo en forma de grasa y, con el tiempo, aumentarán tu peso. Pero igual decides tomártela, porque “ya bastante sacrificio estoy haciendo encerrada en la casa”.  

Si te sucede una vez, no pasa nada. Lo malo es que lo repitas, hasta que se convierte en un hábito que aumentará tus probabilidades de enfermarte. 

¿Cuánto tarda consolidar los hábitos saludables y los malos?

¿Cuánto tarda consolidar los hábitos saludables y los malos?


Lo que te diré no va a gustarte: estudios científicos indican que adquirir un hábito saludable requiere unos 66 días, pero uno inadecuado tarda solo 3 días. 

Por eso, el primer paso es ser CONSCIENTE de que, aunque tengas una “recompensa positiva”, en realidad son dañinos para tu salud.

Vale el esfuerzo intentarlo. Sobre todo, cuando la humanidad está pagando las consecuencias de parar sus rutinas a causa de unos largos meses en confinamiento que le están dando un vuelco radical a lo cotidiano.  

Estudios demuestran que un gran porcentaje de la población dejó a un lado sus hábitos saludables en cuarentena. Se ejercitan menos y consumen más carbohidratos y comida chatarra.  

Las consecuencias son notables: 

  • Cansancio y fatiga. El exceso de comida basura provoca cansancio, fatiga, bajones de ánimo e irritabilidad. Eso es porque NO aportan las vitaminas y minerales claves para el buen funcionamiento del cuerpo.
  • Insomnio. La ingesta excesiva de grasas saturadas y cenas copiosas provocan dificultad para conciliar el sueño y dormir profundamente.
  • Inflamación. Mala alimentación, estrés, falta de sueño, entre otras, pueden provocar inflamación crónica (constante) que conlleva a multitud de enfermedades inflamatorias y otras como la fibromialgia, que es dolor crónico en músculos y articulaciones.
  • Sedentarismo. La falta de ejercicio combinado con una dieta inadecuada supone la aparición de enfermedades cardiovasculares. También de osteoporosis debido a que el calcio no se absorbe correctamente en los huesos.
  • Problemas de estómago e intestino. Comer mal puede provocar dolores de estómago, ardor, permeabilidad intestinal, acidez, diarreas y estreñimiento.
  • Diabetes. La aparición de sobrepeso y el desarrollo de diabetes puede relacionarse con la diabetes el tipo 2. 
  • Enfermedades cardiovasculares. No incluir vegetales, frutas de temporada y aceite de oliva en tu dieta saludable aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como aumento de la presión arterial, colesterol malo e infartos.

Consejos para mantener tus hábitos saludables

Consejos para mantener tus hábitos saludables


Esto es lo que deberías hacer, si quieres mantenerte sano, enérgico y enfocado, no solo en tu meta, sino en tus actividades diarias.

  • Ten una dieta equilibrada y variada

Consumir frutas, vegetales, granos, proteínas vegetales y animales, y grasas saludables altas en omega-3 te dará los nutrientes esenciales para que tu organismo funcione con normalidad. 

Presta mucha atención a las porciones y mantén un equilibrio energético que se ajuste a tus necesidades.

  • Practica la alimentación consciente 

Los largos períodos de estrés y aburrimiento pueden llevarte a  comer de más.  

Por eso, practicar la alimentación consciente es una estrategia útil que te ayudará a mantener una relación sana con los alimentos y equilibrar tu ingesta de energía.

Practica la alimentación consciente
  • Mantente hidratado es vital

La cantidad de agua que necesitas depende de tu edad, sexo, peso, altura, nivel de actividad física y condiciones ambientales. Por ejemplo, en el clima caliente probablemente tienes que beber más. 

El agua potable es la bebida más saludable y barata. Pero si quieres agregarle un impulso refrescante, ponle rodajas de limón, pepino, menta o bayas. 

Café, té sin azúcar, infusiones aromatizadas y agua con gas también son buenas opciones para hidratarte.

  • Muévete 

Mantener la actividad física beneficia tanto al cuerpo como a la mente. 

Los adultos sanos deben realizar, al menos, 30 minutos de actividad física al día y los niños sanos (5-17 años) al menos una hora.

Estas recomendaciones pueden hacértelo más fácil: 

  1. Fíjate una hora para tu actividad física diaria.
  2. Toma descansos regulares alternando sentarte y levantarte. También puedes hacer estiramientos.
  3. Sigue clases de ejercicios en línea.
  4. Practica actividades como baile, videojuegos dinámicos, los quehaceres domésticos o juega con tus niños. 

  • Duerme lo suficiente 

La falta del sueño impacta la salud física y mental. También reduce la capacidad de tu sistema inmunológico para combatir infecciones. 

En general, los adultos necesitan unas 7 horas de sueño de buena calidad por noche. 

Si tienes problemas para dormir profundo esa cantidad de tiempo o sufres de insomnio crónico, prioriza tus hábitos saludables de sueño:  

Duerme lo suficiente


Puede que te encuentres en una situación límite como la pandemia global o en tu dinámica regular. SIEMPRE vas a ser tentado a deslizarte por un tobogán hacia la honda piscina de los malos hábitos. 

Debes estar alerta a tu entorno y a tus emociones para que puedas neutralizar cualquier desliz, antes de que sea tarde.

Cuídate y mantén protegidos a los tuyos de adentro hacia afuera. ¡Dale que sí se puede! 

Y si deseas profundizar sobre cómo hacer más fácil y efectiva la práctica de tus hábitos saludables, en nuestro blog hay mucha información que puede ayudarte.

Por qué te conviene usar complementos nutricionales, aunque mantengas una dieta balanceada

“Hoy no tengo ánimos”, “se me cae el cabello”, “me siento agotada y no sé por qué”.

La teoría dice que una dieta balanceada basta para mantenernos saludables, enérgicos, longevos y en forma.  

Pero el estilo de vida actual y una alimentación empobrecida por factores que más adelante te mostraré, traen déficits de nutrientes que se manifiestan como cansancio prolongado, caída del cabello, debilidad de uñas, tristeza, entre otras más.  

¿Tienes alguno de estos síntomas? Quizá tu organismo te está dando un alerta que debes atender.  

Por eso, voy ayudarte a determinar si tu dieta es realmente balanceada y cómo los complementos nutricionales pueden ayudarte a verte y sentirte mejor.  

¿Qué es una alimentación balanceada y por qué la necesitas?  

La alimentación es un conjunto de procesos que permite a los organismos utilizar y transformar los nutrientes para mantenerse vivos y saludables. 

Puedes decir que la tuya es balanceada si incluyes en tu dieta macronutrientes (carbohidratos, proteínas y grasas), micronutrientes (minerales y vitaminas), además de agua para satisfacer tus requerimientos fisiológicos. 

Pero debes consumirlos en las proporciones adecuadas:

  • Carbohidratos (hidratos de carbono) 40-50 %. La mayoría debe proceder de cereales integrales, frutas, legumbres y verduras. 
  • Proteínas 20 al 25%. Manteniendo un equilibrio entre las fuentes animales (carne, pescado, huevos) y vegetales (leguminosas, cereales, frutos secos).
  • Grasas (lípidos) 30-35%. Se recomienda el aceite de oliva por su contenido en ácidos grasos monoinsaturados, también los de tipo omega-6 y omega-3.  

Si distribuyes tus comidas así, evitarás el sobrepeso, la obesidad y disminuirás el riesgo de sufrir enfermedades crónicas degenerativas como la diabetes tipo 2, níveles altos de triglicérdios y colesterol, enfermedades cardio o cerebro vasculares.

Además, te conservarás en la línea y aumentará tu rendimiento tanto físico como mental.

Dime lo que comes y te diré quién eres 

Hacia finales del año 1700, el autor del primer tratado de gastronomía y filósofo Jean Anthelme Brillat-Savarin, usó esta frase para referirse al impacto que tiene en una persona su alimentación. 

Varios siglos después tiene más vigencia que nunca, a pesar de que se han modificado radicalmente los hábitos y se ha hecho tanto hincapié en los beneficios de comer saludable y lo perjudicial de la comida chatarra.  

Todavía muchas personas no son conscientes de que su alimentación, dieta y nutrición son demasiado importantes para prevenir enfermedades, incluso antes de nacer.

Y de esa forma van eligiendo alimentos varias veces al día que condicionan su estado de salud, para bien o para mal. 

En países emergentes las deficiencias de hierro, yodo o vitamina A, afectan a una gran parte de la población. 

En los desarrollados prevalecen las denominadas enfermedades de la abundancia o crónico‐degenerativas como obesidad, diabetes, enfermedad cardiovascular, hipertensión arterial, osteoporosis y algunos tipos de cáncer. 

Pues en todas ellas la alimentación y sus componentes (nutrientes o no nutrientes) pueden estar implicados como factores de riesgo o de protección.

¿Te parece un panorama desesperanzador? Mejor enfócate en la otra cara de la moneda: a diferencia de otros factores como la genética, puedes prevenir o retrasar la aparición de enfermedades solo con modificar tus hábitos alimenticios. 

Y si tu organismo lo requiere, tienes a mano el recurso de la suplementación.  

¿Qué es un suplemento nutricional?

También conocidos como complementos alimenticios, son preparados que contienen uno o varios nutrientes que ayudan a mantener un correcto estado nutricional.  

Vienen en diversos formatos: cápsulas, tabletas, polvos, cápsulas de gel, líquidos y perlas.

Se consumen para complementar una dieta saludable, no para reemplazarla. 

Tampoco son medicamentos ni pueden utilizarse como tal. Así que cuidado con caer en ofertas engañosas, porque no eliminan síntomas ni curan enfermedades. 

No en vano, los países aplican regulaciones y vigilan que los fabricantes no hagan afirmaciones falsas que atenten contra la salud e integridad de los consumidores. 

También hay personas que se ponen en riesgo ellas mismas, consumiendo dosis mayores a las recomendadas porque creen que así funcionarán mejor. 

En muchos casos, estos excesos terminan siendo excretados como compuestos que lesionan particularmente al hígado, además de otros efectos secundarios desagradables.  

¿Quiénes necesitan tomar suplementos?

Si nuestra alimentación fuera perfecta no debería ser necesario tomar ningún tipo de suplementación.

Lamentablemente, la agricultura intensiva ha provocado el agotamiento de los suelos, la recolección antes de la maduración y pérdidas en la concentración nutricional de los alimentos durante su transporte, almacenamiento, procesamiento y cocción. 

También impacta la toxicidad de los pesticidas y plaguicidas que se añaden a los cultivos para protegerlos.

¿Cómo actúan los suplementos ante esta realidad? Básicamente, en tres niveles:

  1. Previenen y corrigen la falta de algún nutriente por causas orgánicas o enfermedades.
  2. Ayudan a alcanzar niveles óptimos de ciertos nutrientes cuando, por muchas razones, una dieta equilibrada es insuficiente. 
  3. Proveen sustancias a las células que a priori no requieren, pero que alteran su comportamiento para obtener un mejor rendimiento en diversas áreas de tu vida.

A veces hace falta complementarse por períodos puntuales. 

Pero es necesario usarlos indefinidamente o por tiempo prolongado, en casos de:  

  • No te alimentas bien o consumes menos calorías de las que necesitas.
  • Tienes 50 años o más. 
  • Estás intentando quedar embarazada, ya lo estás o te encuentras amamantando.
  • Tienes periodos menstruales abundantes.
  •  Ya pasaste por la menopausia.
  • Llevas una dieta vegetariana, vegana u otra que restrinja un grupo de alimentos completo.
  • No ingieres de dos a tres porciones de pescado por semana, que aportan ácidos grasos omega-3 para favorecer la salud del corazón.
  • Has tenido cirugía de bypass gástrico para bajar de peso.
  • Sufres enfermedades del hígado, páncreas o vesícula biliar.
  • Tienes problemas de salud digestiva como enfermedades gastrointestinales, intolerancia a la lactosa o alergias alimentarias.

Médicos y nutricionistas han demostrado que consumir el suplemento correcto, en la dosis adecuada, puede hacer maravillas por ti.  

Así como ya lo hacen por millones de personas en el mundo que los usan para alcanzar sus metas corporales más rápido y darle un plus de protección a su salud.  

Eso sí, en caso de tener alguna condición médica debes ser responsable y consultar a un especialista antes de comenzar a usarlos.  Y jamás debes olvidar: un complemento alimenticio no contrarresta un estilo de vida poco saludable y una nutrición deficiente.

¿Por qué la melatonina es más saludable y eficiente para acabar con el insomnio que los medicamentos para dormir?

Si sufres de insomnio es probable que tu peor pesadilla comience antes de dormir.

Te acuestas y no puedes conciliar el sueño. Vuelta y vuelta en la cama, miras el reloj y te vuelves a voltear.  El insomnio te venció otra vez. 

Has probado tantas recetas sin éxito que te ronda en la cabeza la idea de tomar medicamentos. 

Pero antes de apelar a químicos que a la larga te perjudican, te invitamos a conocer por qué la melatonina es una opción más eficiente y saludable que los fármacos, la cual podría aportarte mucho para solucionar el problema de raíz. 

Una epidemia de la vida moderna que no te hace nada bien  

Millones de personas sufren de insomnio y sus principales razones se encuentran en la modernidad.  

El ritmo frenético de la vida actual, el estrés omnipresente, la ansiedad, horarios trabajo prolongado, la luz artificial, preocupaciones y muchos más. 

Todos juntos van desajustando tu reloj biológico lo que afecta la calidad de tu sueño, tu descanso y cómo te desempeñas en tus actividades cotidianas. 

No dormir tiene consecuencias inmediatas y a largo plazo: 

  • Para tu salud. Aumenta el riesgo de presión arterial alta, enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, enfermedad renal y diabetes.

Además, durante el sueño el organismo produce hormonas que ayudan a los niños a crecer y a los adultos a producir masa muscular, combatir enfermedades y reparar daños. Si duermes poco, estas funciones no se desempeñan en su totalidad. 

  • Para tu apariencia. Te hace lucir desgastada, aparecen las ojeras, líneas de expresión y bolsas debajo de los ojos. Para colmo, como te provoca ataques de hambre durante el día, te ganas unos kilos de más. 
  • Para tu mente. Influye de forma negativa en tu estado de ánimo, causándote frustración, mal humor, estrés y con el tiempo puede desencadenar depresión. 

¿Por qué el sueño es tan importante para el organismo? 

Básicamente porque es una necesidad biológica que te permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales de tu organismo.

El sueño de calidad te ayuda a rendir plenamente y lograr la máxima recuperación para continuar con tus actividades diarias. 

También te permite procesar información nueva, mantenerte saludable y rejuvenecer.

¿Cuánto tiempo se necesita dormir para que todo esto pase? 

Todo depende de la edad: 

  • Recién nacidos: entre 14 y 17 horas.
  • Niños en edad preescolar (3-5 años): entre 10 y 13 horas.
  • Adultos: entre 7 y 8 horas. Por lo general, las personas más jóvenes y quienes realizan esfuerzos físicos o psíquicos intensos, necesitan dormir más.
  • Adultos mayores: tienden a dormir entre 5 y 6 horas debido a que secretan menos melatonina (hormona del sueño).

Pero más que contar la cantidad de horas que duermes, es importante que te procures un sueño de calidad y sin fragmentaciones. 

De lo contrario, no descansarás adecuadamente ni descargarás las tensiones del día anterior.

Con cinco horas de sueño profundo y reparador puedes descansar más que con ocho horas sufriendo pesadillas o incomodidades.  

Y si mantienes por demasiado tiempo patrones de sueño muy cortos o dormir sin interrupciones es imposible para ti, deberías consultar a un médico.

Él te ayudará a determinar si tienes algún trastorno biológico del organismo, como insomnio o apnea del sueño. 

La forma más riesgosa de atacar el insomnio 

La desesperación de pasar las noches en vela lleva a millones de personas a traspasar la frontera de lo saludable para entrar al territorio de los sedantes-hipnóticos. 

Así se llaman los fármacos que comúnmente se conocen como medicamentos para dormir, tranquilizantes, antidepresivos, ansiolíticos o relajantes. 

Y son sustancias químicas que deprimen al sistema nervioso central.

Sus efectos muestran dos caras. 

Por un lado ofrecen calma, relajación y reducen la ansiedad. Por el otro, pueden causar adormecimiento, dificultades para hablar, reducir la respiración, el juicio crítico y retardar los reflejos.  

Tienen más contraindicaciones que beneficios. Por eso, exclusivamente un médico puede recetarlos y supervisar su uso.  

Cuando se abusa o se excede la dosis, causan inconsciencia o incluso la muerte. 

Y si se usan crónicamente o por períodos largos de tiempo, causan dependencia física y psicológica que pueden llevar al paciente a convertirse en adicto. 

Tanto es así que cuando una persona con dependencia disminuye bruscamente o deja el tratamiento, aparecen los síntomas de abstinencia: inactividad, insomnio, sudor frío, ansiedad y convulsiones. 

La opción más saludable y efectiva para dormir profundo 

Apostar por alternativas 100% saludables, seguras y efectivas para consolidar un mejor hábito de sueño, siempre debe ser la primera opción. 

Se sabe que hacer ejercicio, no tomar siestas después de las 3 de la tarde, relajarse, deshacerse de distracciones como ruidos, luces brillantes, televisores, computadoras y  celulares antes de dormir, es muy beneficioso. 

También evitar el cigarrillo, las bebidas alcohólicas, la cafeína, comidas y bebidas pesadas por la noche.

Y si necesitas un refuerzo extra, suplementarte con melatonina seguro te va a ayudar.

¿Qué es la melatonina, cuáles son sus funciones y beneficios para la salud?  Vamos por partes. 

Es una hormona que se encuentra de forma natural en el cuerpo, también conocida como la hormona del sueño. 

Se produce a partir del aminoácido esencial triptófano, el cual permite producir serotonina, un neurotransmisor responsable de la producción de melatonina.

Su producción y liberación aumenta cuando el ambiente está oscuro y disminuye cuando hay luz. Por eso, provoca el sueño en la noche y al disminuir en la mañana, te hace despertar.

Tómate la melatonina y acuéstate a dormir

Una dieta que incluya huevos, lácteos, legumbres, frutos secos y frutas es ideal para ingresarle a tu cuerpo un poco melatonina porque son ricos en triptófano. 

Además las nueces, plátanos, kiwi, banana, tomates, cerezas, avena, maíz y arroz contienen pequeñas cantidades de la hormona en cuestión. 

La otra opción de ingerirla de forma segura y natural, pero más potente, es como suplemento dietético. 

Los estudios revelan que las personas que se suplementan con melatonina duermen de 10 a 30 minutos más. 

Eso sí, no se recomienda consumirla durante el día, ya que interfiere con el ciclo circadiano, haciendo que la persona sienta mucho sueño durante el día y poco durante la noche.

¿Te preguntas cuánta dosis tomar?

La ciencia ha demostrado que es más eficaz una dosis pequeña que una grande. 

De hecho, la ingesta recomendada es de 1 a 5 mg, media hora antes de acostarse. 

Se ha detectado que si se consume más de 5 mg/día, el efecto sobre el sueño es menor, e incluso puede provocar somnolencia al día siguiente.

Y a pesar de ser una hormona natural que el cuerpo produce, excederte puede causar efectos secundarios, como dolor de cabeza, náusea, mareos, somnolencia e incluso depresión. 

Dormir mal por las noches puede ser un episodio pasajero o convertirse en un problema prolongado que amenace tu calidad de vida y tu salud.

Por eso, vale la pena darle un giro a tus hábitos para superarlo lo antes posible.  

No pierdes nada intentándolo. 

Lo mejor que te podría pasar es que comiences a descansar como mereces y ser una persona más enérgica, productiva y jovial. 

Si quieres derrotar a los enemigos de tu salud, ponte tu armadura de zinc

Desde que el mundo existe, los humanos hemos tenido una misión esencial: mantenernos vivos y en la mejor condición.  

Pieles de animales, cueros y metales se usaron como herramientas para resguardar la vida de muchos. 

Pero pocas han sido tan emblemáticas como las armaduras de zinc, porque protegían a los caballeros medievales de pies a cabeza, ante las arremetidas contra su integridad.  

Hoy libramos batallas distintas contra enemigos igual de peligrosos que ni siquiera se ven.  

Y aunque sigue vigente el uso del zinc para mantenerte protegido, la forma de usarlo cambió.

¿Qué es el zinc y cuál es su función en el cuerpo?

Tal vez conociste el zinc cuando tu profesor de química te enseñó la tabla periódica, pero quizá en ese momento no te enseñó sus beneficios para la salud.  

Este micronutriente es esencial para que tu organismo funcione al 100% y como el cuerpo no lo produce debes conseguirlo a través de la alimentación.  

Un problema común, difícil de detectar 

La deficiencia de zinc es más común de lo que muchos creen y se ha convertido en un motivo de preocupación mundial.

Sucede que casi 1 de cada 3 personas puede padecerla sin detectarlo porque sus síntomas son similares a los de otros trastornos comunes.  

Infecciones frecuentes, llagas o problemas cutáneos, caída del cabello, falta de apetito, diarrea, pérdida de peso, menor sensibilidad olfativa, visual y gustativa, dificultades para cicatrizar, problemas reproductivos y niveles más bajos de alerta, son algunos de ellos.  

¿Incluir suficientes alimentos portadores de zinc en tu dieta puede mantenerte a salvo? En situaciones normales, la respuesta es sí.

¿Qué tiene que ver el estrés en esta situación? 

Si vives abrumado por tus múltiples responsabilidades diarias puedes ser deficiente de este mineral.

Porque resulta que cuando te estresas, tu cuerpo envía zinc a tu cerebro, órganos, músculos y piel para ayudarte a reparar los daños que te causan los momentos de estrés.  

Eso puede afectar tu salud suprarrenal y conducirte a una escasez de minerales, como calcio, magnesio y zinc.

Elije tus alimentos de forma inteligente y abastécete de zinc  

Hay muchas opciones que puedes integrar a tu dieta para alcanzar las cantidades recomendadas. 

Lo bueno es que con todas puedes preparar comida saludable y sabrosa.

Fíjate en lo que puede aportarte cada uno de estos alimentos:

ComidaMiligramos (mg) por porciónPorcentaje del valor diario (%) DVCantidad de zinc que aporta una porción a tu alimentación total.
Ostras crudas, 3 onzas (85g)74,0673
Carne cocida, 3 onzas (85g)7.064
Cangrejo cocido, 3 onzas (85g)6.559
Langosta cocida, 3 onzas (85g)3.431
Cerdo (lomo o chuleta) cocido, 3 onzas (85g)2.926
Frijoles horneados, ½ taza2.926
Pollo cocido, 3 onzas (85g).2,422
Semillas de calabaza, secas, 1 onza2.220
Yogurt, 8 onzas1.715
Anacardos, tostados en seco, 1 onza1.615
Garbanzos cocidos, ½ taza1.312
Queso suizo, 1 onza1,211
Avena, instantánea, simple, preparada con agua, 1 taza1.110
Leche, baja en grasa o sin grasa, 1 taza1.09 9
Almendras, tostadas en seco, 1 onza0.98
Frijoles, cocidos en agua, ½ taza0.98

Tabla 1 Fuentes alimenticias de Zinc (tomado de Food Data Central del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA)

Si necesitas aportar a tu organismo una dosis extra es fácil porque está incluido en casi todos los suplementos dietéticos de multivitamínicos y minerales. 

También está disponible en diferentes versiones que, según la Organización Mundial de la Salud, todas son eficaces: gluconato de zinc, sulfato de zinc y acetato de zinc. 

¿Qué cantidad debes tomar?

Las cantidades mínimas recomendadas son entre 10 y 12 mg por día. 

Si llevas una dieta vegetariana o vegana debes elevar la cantidad hasta un 50%, lo cual daría un total entre 15 y 18 mg diarios.

Para que no te excedas, te indicamos los niveles máximos tolerables (UL): 

Etapa de la vidaLímite superior diario
MasculinoHembraEmbarazoLactancia
Nacimiento a 6 meses4 mg4 mg
7 meses a 12 meses5 mg5 mg
Niños de 1 a 3 años7 mg7mg
Niños de 4 a 8 años12 mg12 mg
Niños de 9 a 13 años23 mg23mg
Adolescentes de 14 a 18 años34 mg34 mg34 mg34 mg
Adultos (19 + años)40 mg40 mg40 mg40 mg

Tabla 2: Niveles de ingesta superiores tolerables (UL) Zinc (tomado de Food Data Central del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA)

Si te sobrepasas de la dosis podrías sentir náuseas, vómitos, pérdida de apetito, calambres estomacales, diarrea y dolores de cabeza. 

Mantener exceso de zinc por periodos largos de tiempo también puede producirte niveles bajos de cobre (un mineral esencial para el organismo) y de colesterol bueno HDL.

Dicen que de todas las adversidades algo se puede aprender. 

Y si algo podrías rescatar del COVID-19 es que la naturaleza te regala una inmensa cantidad de nutrientes con propiedades increíbles para tu protección. 

Hasta ahora, muchos de ellos habían pasado desapercibidos. Lo bueno es que se están haciendo populares y millones de personas están aprovechando sus grandes beneficios.  

Entonces, ¿qué esperas para ponerte tu armadura de zinc

Mira que no solo va a protegerte durante la pandemia, sino que puede acompañarte toda la vida. 

[Medio limón no basta] Cuánta Vitamina C es efectiva para cuidar tu salud y dónde puedes encontrarla

¿Tú también has escuchado que un shot de limón en ayunas es suficiente para alejar los virus y gripes? Esta creencia se ha hecho popular porque esa fruta está cargada de vitamina C, pero una dosis tan pequeña no es suficiente para ofrecerte un plus de protección. 

Por eso, vamos a develarte la cantidad que sí ayuda a vigorizar el sistema inmune y te ofrece otros beneficios adicionales que, tal vez, no conoces aún.

¿Qué es la vitamina C y en qué puede ayudarte?

Qué es la vitamina C y en qué puede ayudarte

También conocida como ácido ascórbico, la vitamina C es un micronutriente soluble al agua con muchas virtudes que impactan positivamente la salud.

Sus propiedades y efectividad han sido más estudiadas que las de cualquier otra vitamina o mineral. 

Tantas investigaciones y pruebas dieron a luz hasta un premio nobel de fisiología en su nombre y han ido alargando la lista de efectos protectores que presentamos a continuación: 

Revitaliza el sistema inmunológico

Beneficia el sistema inmune innato (con el que naciste) y el adaptativo que se va desarrollando con los años a medida que te expones a sustancias externas como bacterias, toxinas y contaminación ambiental. 

Los expertos explican que se debe a que podría estimular las células asesinas naturales que combaten cualquier amenaza que atente contra el organismo.

Por eso, cuando se carece de vitamina C aumenta la probabilidad de contraer enfermedades, virus e infecciones.

Actúa como antioxidante

Ayuda a proteger las células contra los radicales libres, unos enemigos a temer que causan envejecimiento y enfermedades como cáncer, cardiopatía y artritis.

Los radicales libres son moléculas que produce el cuerpo como resultado de reacciones biológicas; desde las más básicas como comer, beber y respirar, hasta cuando tus alimentos de convierten en energía, haces ejercicios o te expones a la radiación solar.

Pues se ha determinado que para mantenerte joven y saludable debes neutralizarlos a punta de hábitos saludables, entre ellos, aprovechando el poder antioxidante de la vitamina C. 

Ayuda a reparar los tejidos

Cuando te cortas o rasguñas este nutriente te ayuda a cicatrizar más rápido las heridas, gracias a que forma parte del proceso de crecimiento de tejido cicatricial.

Entre sus funciones está formar el colágeno, una proteína que utiliza el cuerpo para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos.

Por si fuera poco, contribuye a reparar y mantener cartílagos, huesos y dientes.

Incrementa la absorción del hierro

Una manera de aprovechar la riqueza de los alimentos es combinarlos de forma inteligente.

Y una mezcla de la que puedes absorber muchos beneficios es hierro con vitamina C.

Resulta que para el organismo es fácil asimilar el hierro proveniente de alimentos de origen animal, pero se le dificulta hacerlo en la forma química de hierro que tienen los vegetales.

Buenas noticias: la vitamina C puede mejorar ese proceso de absorción.

Así que cuando comas legumbres, procura incluir alimentos ricos en esta vitamina. Y para mayor efectividad, opta por la suplementación. 

¿Qué pasa cuando tienes déficit de Vitamina C?

Qué pasa cuando tienes déficit de Vitamina C

Aunque las deficiencias graves no son comunes, muchas personas no alcanzan niveles óptimos de vitamina C

Se calcula que uno de cada 10 adultos consume suficientes verduras y frutas con esta vitamina, cuando precisamente en este grupo de alimentos es donde están sus mayores proveedores.

Hay personas más propensas a sufrir su carencia:

  • Aquellos que tienen capacidad disminuida para digerir y absorber alimentos.
  • Quienes no llevan una dieta balanceada y consumen alimentos procesados.
  • Adultos mayores con poca capacidad de absorber nutrientes a causa de la edad. 
  • Fumadores que se exponen al estrés oxidativo que provoca el humo del cigarrillo. 
  • Las mujeres embarazadas y lactantes requieren un extra de vitamina C.

Cuando se tiene déficit, es fácil notar las señales: sensación de malestar, piel seca, dolor e inflamación de las articulaciones, debilidad muscular, cansancio, cambios de humor, inflamación y sangrado de las encías, mala cicatrización de las heridas, hematomas y pérdida del apetito.

Entonces, cuando se prolonga la deficiencia puede desarrollarse escorbuto, anemia y depresión. 

El número mágico: ¿qué cantidad debes tomar?

qué cantidad de vitamina c debes tomar

El organismo humano no produce vitamina C por sí solo.

Tampoco la almacena, por eso no tiene caso consumir más de la dosis recomendada; si lo haces, la cantidad extra terminará en el excusado.

Los expertos sugieren entre 100 y 200 mg diarios, lo cual es fácil de obtener a través de la dieta.

Pero a la hora de reforzar las defensas, la ingesta diaria debe llegar hasta 2.000 mg por día.

Esa cantidad ayuda a prevenir el estrés oxidativo de los músculos (atletas y deportistas de alto rendimiento) y reducir la duración del resfriado común.

Los límites superiores diarios varían según la edad: 

Etapa de la vida Límite superior  diario 
 MasculinoHembraEmbarazoLactancia
Nacimiento a 12 mesesNo establecidoNo establecido  
Niños de 1 a 3 años400 mg400 mg  
Niños de 4 a 8 años650 mg650 mg  
Niños de 9 a 13 años1200 mg1200 mg  
Adolescente de 14 a 18 años1800 mg1800 mg1800 mg1800 mg
Adultos (19 + años)2000 mg2000 mg2000 mg2000 mg
Tabla 1: Niveles de ingesta superiores tolerables (UL) para la vitamina C (tomado de Food Data Central del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA)

IMPORTANTE: si te excedes de los límites máximos permitidos de vitamina C según la OMS, puedes presentar diarrea, náuseas, acidez estomacal y dolor abdominal.

Obtén la dosis exacta con alimentos y suplementación

Alimentación

Su principal fuente son los alimentos, específicamente frutas cítricas y vegetales.

En esta tabla te señalamos el aporte que hace cada uno de ellos a tu dieta: 

AlimentoMiligramos x porciónPorcentaje del valor diario (%) DV Cantidad de vitamina C que aporta una porción a tu alimentación total.
Pimiento rojo, dulce, crudo, ½ taza95106
Jugo de naranja, ¾ taza       93103
Naranja, 1 mediana7078
Jugo de toronja, ¾ taza7078
Kiwi, 1 mediano6471
Pimiento verde, dulce, crudo, ½ taza6067
Brócoli cocido, ½ taza5157
Fresas frescas, en rodajas, ½ taza4954
Coles de Bruselas, cocidas, ½ taza4853
Pomelo, ½ medio3943
Brócoli crudo, ½ taza3943
Jugo de tomate, ¾ taza3337
Melón, ½ taza2932
Repollo cocido, ½ taza2831
Coliflor cruda, ½ taza2629
Papa al horno, 1 mediana1719
Tomate crudo, 1 mediano1719
Espinacas, cocidas, ½ taza910
Guisantes verdes, congelados, cocidos, ½ taza        89
Tabla 2: Fuentes alimenticias de vitamina C (tomado de FoodData Central del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos -USDA)

Cuando prepares tu comida toma en cuenta que la vitamina C se deteriora por la acción de la luz y las altas temperaturas. También se disuelve en el agua de cocción.

La mejor manera de cocinarlos es al vapor durante un espacio de tiempo corto.

Y recuerda que las cualidades de esta vitamina disminuye al almacenarse por tiempo prolongado, así que trata de ingerir tus alimentos lo más frescos posible. 

Suplementación

Un gran porcentaje de personas no obtienen suficiente vitamina C, un  panorama poco alentador, sobre todo, en tiempos de pandemia global.

La razón más común es que no comen suficientes de frutas y verduras, o si lo hacen, no incluyen en sus platos una gran variedad.

También están quienes no tienen tiempo o no saben preparar comidas saludables, y los que optan por los alimentos procesados.

Lo bueno es que esa brecha nutricional puedes acortarla con un suplemento que sirva como un ascensor y te eleve hasta los 2000 miligramos de un solo empujón

Cada vez se hace más evidente la necesidad de contar con un sistema de defensas que resista desde los ataques más comunes hasta los inesperados.

Por eso, suplementarte con vitamina C será un respaldo efectivo, siempre que lo complementes con un estilo de vida saludable.

Nosotros tenemos una opción en tabletas de absorción mejorada, sin estimulantes, colorantes, gluten ni organismos genéticamente modificados. 

Además es apto para quienes practican la keto, los vegano y vegetarianos. 

Puedes conocerla en nuestra página, haciendo clic aquí.