Cuando escuchas hablar de grasa corporal ¿qué es lo primero que viene a tu mente? 

Imagino que, al igual que la mayoría de las personas que desean bajar de peso, piensas en los rollitos que tienes acumulados en tus zonas problemas.  

Pero debes saber que la grasa no es solo un enemigo inclemente que no te deja lucir como quieres con tu nuevo traje de baño. 

Porque aunque es verdad que existen tipos de grasa rebelde, desagradable y hasta peligrosa para tu salud, hay otras que son necesarias para mantener el funcionamiento de tu cuerpo al máximo. 

Vamos a desmitificar las grasas

Aunque a muchos les cueste asimilarlo, la grasa es demasiado importante para el funcionamiento del organismo. 

Y razones hay de sobra.

Entre las más importantes está que se trata de energía en potencia, la cual te ayuda a llevar adelante tus actividades diarias y puedes usar a tu favor cuando quieras darle con todo a tus entrenamientos para lograr una meta corporal.  

Pero además, tiene funciones básicas adicionales tales como: 

Entonces ¿por qué muchos satanizan la grasa como si del demonio se tratara?

Primero porque hay mucho desconocimiento. 

Pero también porque prefieren poner el foco en ese exceso de tejido adiposo que proviene de los malos hábitos, el cual arruina la figura, desmejora la salud  y no es necesaria para ninguna función vital.

Por eso, quiero que conozcas los diferentes tipos de grasa que llevas por dentro, cada una con un papel que jugar. Unas veces bueno, pero otras no tanto. 

¿Por qué tu cuerpo acumula la grasa?

El cuerpo es una máquina perfecta y actúa en consecuencia a los estímulos que le damos. 

Es decir, si tienes exceso de grasa corporal no es un capricho de tu organismo, que tienes el metabolismo lento o que el universo está contra ti y se opone a que seas delgada.

Lo que sucede en realidad es que tu cuerpo almacena grasa adicional con el fin de mantenerte vivo en caso de inanición o cuando necesitas energía para hacer un esfuerzo físico extraordinario. 

¿Qué es lo que más impacta en la cantidad de grasa que almacenas? 

Definitivamente los hábitos. 

Y vas a acumularla, sin remedio, si mantienes una dieta alta en calorías, no haces actividad física regular y, aunque muchos no lo sepan, no duermes entre 7 y 8 horas diarias. 

Así se oxida o “se quema” la grasa

El proceso biológico de la oxidación, o más popularmente llamado “quema” de grasa, es algo complejo. 

Pero voy a explicártelo paso a paso y de modo sencillo para que lo captes más rápido. 

Todo sucede en tres pasos:

¿Cuál es el porcentaje de grasa ideal?

El porcentaje de grasa corporal depende de la edad, el sexo, el peso y el estilo de vida que llevas.  

Por eso, no puede decirse que existe un porcentaje ideal para todos. 

Sin embargo, voy a darte algunas referencias promedio de niveles de grasa saludables a los que hombres y mujeres podrían apuntar, dependiendo de su meta. 

En este punto es importante entender que, por más que quieras estar en forma, perder demasiada grasa puede perjudicar tu salud.

Porque tu cuerpo se pondría en modo alarma y comenzaría a descomponer tus tejido musculares y órganos para buscar la energía que considera necesaria. 

Es tanta la peligrosidad de tener niveles de grasa demasiado bajos, que podría llegar el punto de que se detenga tu corazón, fallen tus órganos y se cree un caos hormonal que te haga mucho daño.  

Por eso, lo mejor es moderarse. 

Una recomendación adicional para que al final del proceso te mantengas fuerte, enérgica y sana, es bajar tus niveles de grasa lentamente, y al mismo tiempo, desarrollar masa muscular. 

Si quieres sacar buen puntaje en esta tarea, te conviene combinar tu plan de ejercicios con una alimentación balanceada y baja en calorías.  

Y será aún más óptimo si te decides por el entrenamiento de pesas, ya que ganarás masa muscular magra que te ayuda a quemar muchas más calorías y reducir tus niveles de grasa.

Mide tu porcentaje de grasa corporal fácilmente en casa

¿Te preguntas cuál es la manera más confiable de medir si tus esfuerzos por tener el porcentaje de grasa adecuado están dando resultados?

Subirte a la báscula NO es la respuesta, ya que esta herramienta no refleja cómo está distribuido tu peso ni cuánta grasa tienes acumulada. 

Aquí no entraré en detalles sobre métodos sofisticados y costosos que requieren de un equipo de científicos que analicen los resultados.  

Prefiero decirte cómo hacerlo tú misma en casa.

1. Usa un calibrador de grasa corporal (caliper), en el mismo lugar: 

Mide semanalmente el mismo pliegue de piel, a la misma hora del día y, para evitar errores, asegúrate de usar siempre la misma presión. Si cada vez que lo midas es más pequeño, estás logrando el objetivo.  

2. Tómate medidas con un cinta métrica: 

Registra el tamaño de tu busto, cadera, cintura, muslos y brazos con una cinta métrica flexible. Es un modo confiable de hacerte seguimiento y de que te mantengas motivada.

3. Hazte una fotografía semanal:

 Tomarte una fotografía una vez a la semana es una excelente manera de ver tu progreso. Pero hazlo a la misma hora, con la misma iluminación y ángulos para que observes realmente los cambios.

Al sustituir malos hábitos por un estilo de vida saludable ¿qué pasa con el exceso de grasa?  

Comenzar un estilo de vida saludable de 360 grados hará que tu cuerpo tome acciones inmediatas que te facilitarán quemar esos rollitos que te tienen atormentada. 

Para que lo veas de forma sencilla, te voy a dar unas simples cápsulas informativas acerca de cómo cambiando tres hábitos desde ya, puede ayudarte a lograr tu cuerpo soñado:  

  • Al iniciar un régimen de alimentación bajo en calorías cortarás el suministro de comida basura y tu cuerpo dejará de almacenar la grasa rebelde localizada.

  • Si te comprometes a hacer una actividad física regular, tu organismo dirigirá la energía almacenada hacia los órganos que te harán rendir mejor durante tus entrenamientos. 

  • Al tener una mejor calidad de sueño, entre otras cosas, se elevará tus niveles de la hormona leptina (supresora del apetito) y disminuirá el de ghrelina (estimulante del apetito), por lo cual no comerás de más, evitando que se te acumule la grasa. 

Otro punto muy importante es que, con el pasar del tiempo, disminuirá el número y tamaño de tus células adiposas. 

Y eso te hará poseer un mejor estado de salud, tu metabolismo se moverá más rápido, disminuirá la inflamación y te verás como deseas.

¿Te gustó este video? Dale like, compártelo con tus amigos y suscríbete a nuestro canal para que recibas notificaciones de todo el contenido que estamos compartiendo para acompañarte en tu estilo de vida Evolution.