Cuántas veces te ha pasado que comienzas una nueva rutina de ejercicios y justo cuando llega el día y la hora de entrenar te dices ¿y yo para que voy a ir hoy si estoy tan a gusto aquí y estoy tan cansada? Mejor como que lo dejamos para mañana.

Tomar la decisión

Lo primero es tomar la decisión: Quiero hacer ejercicios y comenzar a entrenar. Tu meta tiene que estar bien definida y clara en tu mente.

 

Elimina los Debeísmos

Es decir, elimina la mala maña de decirte debo hacer esto o debo hacer aquello, porque cuando dices: DEBO o TENGO QUE el cerebro lo interpreta como algo que no haces por gusto sino por obligación, así que cuando quieras algo, apropiate del deseo y acostumbarte a decir: quiero entrenar y no debo entrenar ¿ves que suena diferente?

 

Asume el reto

Luego de tomar la decisión aquí y ahora hay que activarse y asumir el reto de comenzar… cada movimiento cuenta…

No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy

Cuantas veces nos decimos “el lunes comienzo a entrenar” o “el lunes comienzo la dieta” y cuando llega el lunes no estábamos preparados o, por cosas de la vida “lo olvidamos”…

El momento de comenzar es AHORA, nuestro cerebro no entiende el futuro y si siempre decimos mañana, la semana que viene, un día de estos comienzo… nuestro cerebro se queda viéndolo a futuro y nos costará mucho más tomar acción… porque mañana es mañana y mañana llega mañana y mañana nunca llega… Así que lo mejor es tomar la decisión y de inmediato comenzar a moverse.

 

Encuentra tu para qué

Esta pregunta es crucial pues va directo a tu motivación muy intima y personal… Pregúntate al menos 3 veces ¿para que voy a entrenar? Y escribe lo primero que te venga a la mente.

Cuando le pregunte a Rosa, para qué quería entrenar su primera respuesta fue: para gustarle mas a mi pareja. Sin embargo, como coach sabía que detrás de esta respuesta había algo más… así que continué mis preguntas antipáticas ¿y para que quiere Rosa gustarle a su pareja? Y rosa respondió: para que me preste más atención… y así proseguí: y para que Rosa quiere que su pareja le preste mas atención? La respuesta fue: para sentirme amada.

A este punto sabía que nos estábamos acercando realmente a la verdadera motivación que movía a Rosa para decidir entrenar y buscar un camino de vida mas saludables, así que, volví a preguntarle:

¿Y para que quiere Rosa Sentirse amada? Y con timidez y las mejillas sonrojadas respondió: PARA SENTIRME FELIZ y a continuación sus ojos se iluminaron…

Habíamos llegado a lo que realmente es una motivación personal y muy intima… pues no se trata de complacer a un tercero (cosa que hace muy difícil mantenerse motivado), lo que realmente nos motiva es lo que significa algo importante para nosotros… y qué más importante que la felicidad.

De allí en adelante continuamos con nuestra sesión de coaching y todo fluyó maravillosamente

 

Visualiza-te

Luego de encontrar tu para qué, visualízate como si ya hubieras logrado tu objetivo. En el caso de Rosa: imagínate feliz haciendo ejercicios, sintiéndote bien con tu cuerpo, sintiéndote más atractiva y contenta con tus resultados, que además de seguro mejorarán tu salud.

 

Elige una disciplina que te guste

He escuchado en mi consulta y en la calle muchas personas que se inscriben en el gimmasio como si fuera una obligación y las escuchas decir continuamente: “es que odio el gimnasio”, esto no me gusta, que fastidio, qué flojera…

Y yo me pregunto ¿Cómo es que odian el gimnasio y están aquí? Y cómo se van a sentir bien si están quejándose todo el tiempo desde que salen de casa hasta que termina en ejercicio.

Si este es tu caso quizá repites esas frases como un loro porque tuviste una mala experiencia en el pasado, o porque no has encontrado tu verdadera motivación, o simplemente porque no te has permitido explorar las diferentes modalidades de ejercicio existentes para encontrar una que de verdad te guste y se adapte a tu personalidad y estilo de vida.

Así que te invito desde hoy a probar diferentes modalidades y que luego vengas y me cuentes por aquí tu experiencia: Prueba con yoga, pilates, TRX, Taebo, Rebolaxe, Pesas, ejercicio cardiovascular como caminatas, nadar, trotar, subir a la montaña, fitwall, ejercicios funcionales, o simplemente bailar en casa con la música que te gusta o haciendo cardiocoleto, como me gusta llamar a la forma en que acostumbro a limpiar el piso de mi casa… con música y como bailando twist para hacerlo mucho mas divertido.

Y si todavía no encuentras el ejercicio que más se adapta a ti o no tienes los recursos para pagar un gimnasio o entrenador personal visita la sección de nuestra página www.evolutionadvance.com/entrenamientos y allí encontraras numerosas rutinas de ejercicios que podrás hacer en la comodidad de tu hogar y sin gastar un solo centavo.

Estoy segura de que si te atreves a probar esta diversidad de rutinas de ejercicios, alguno te va a parecer al menos interesante o realizable… y cuando comiences a ver los resultados, le agarraras el gustico, en fin, lo importante es MANTENERSE EN MOVIMIENTO.

 

La planificación es la clave

Cuando ya tengas decidido que tipo de entrenamiento realizarás entonces es super importante planificarte y diseñar un plan de acción lo más detallado posible:

1. Decide cuantas veces por semana entrenarás: no es necesario que vayas todos los días al gimnasio. Al cuerpo hay que darle descanso. Así que un buen comienzo puede ser 2 veces por semanas y luego podrías aumentar a 3 o 4 veces por semana, según tu cuerpo te lo pida.

2. Define que días de la semana entrenaras y en que horario y se bien especifico: por ejemplo: voy a entrenar lunes, miércoles y viernes, por 30 minutos o por una hora de 7 a 8 de la mañana o de 9 a 10 de la noche. La mejor hora para hacer ejercicio es la hora a la que tu puedas hacerlo.

3. Lleva un calendario o diario de actividades y haz un check list… y cada vez que cumplas con tu reto de ir al gimnasio esas 2, 3 o 4 veces por semana, date un premio que podría ser: comprarte ese pantalón que tanto te gusta, ir al cine, o luego de cumplir tu entrenamiento del viernes comerte un chocolatico o ir a tu restaurante favorito. (eso sí, no siempre te premies con comida).

Estoy segura que si sigues estos sencillos trucos lograrás encontrar la motivación que necesitas no solo para no abandonar tus entrenamientos, sino para asumir cualquier reto que te propongas en la vida. Solo cambia la palabra ejercicio por el reto que quieras plantearte y sigue los pasos.

En mi próximo video les hablaré sobre como transformar sus vidas incorporando en ella hábitos saludables.

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