Si sufres de insomnio es probable que tu peor pesadilla comience antes de dormir.

Te acuestas y no puedes conciliar el sueño. Vuelta y vuelta en la cama, miras el reloj y te vuelves a voltear.  El insomnio te venció otra vez. 

Has probado tantas recetas sin éxito que te ronda en la cabeza la idea de tomar medicamentos. 

Pero antes de apelar a químicos que a la larga te perjudican, te invitamos a conocer por qué la melatonina es una opción más eficiente y saludable que los fármacos, la cual podría aportarte mucho para solucionar el problema de raíz. 

Una epidemia de la vida moderna que no te hace nada bien  

Millones de personas sufren de insomnio y sus principales razones se encuentran en la modernidad.  

El ritmo frenético de la vida actual, el estrés omnipresente, la ansiedad, horarios trabajo prolongado, la luz artificial, preocupaciones y muchos más. 

Todos juntos van desajustando tu reloj biológico lo que afecta la calidad de tu sueño, tu descanso y cómo te desempeñas en tus actividades cotidianas. 

No dormir tiene consecuencias inmediatas y a largo plazo: 

  • Para tu salud. Aumenta el riesgo de presión arterial alta, enfermedades cardíacas, accidente cerebrovascular, enfermedad renal y diabetes.

Además, durante el sueño el organismo produce hormonas que ayudan a los niños a crecer y a los adultos a producir masa muscular, combatir enfermedades y reparar daños. Si duermes poco, estas funciones no se desempeñan en su totalidad. 

  • Para tu apariencia. Te hace lucir desgastada, aparecen las ojeras, líneas de expresión y bolsas debajo de los ojos. Para colmo, como te provoca ataques de hambre durante el día, te ganas unos kilos de más. 
  • Para tu mente. Influye de forma negativa en tu estado de ánimo, causándote frustración, mal humor, estrés y con el tiempo puede desencadenar depresión. 

¿Por qué el sueño es tan importante para el organismo? 

Básicamente porque es una necesidad biológica que te permite restablecer las funciones físicas y psicológicas esenciales de tu organismo.

El sueño de calidad te ayuda a rendir plenamente y lograr la máxima recuperación para continuar con tus actividades diarias. 

También te permite procesar información nueva, mantenerte saludable y rejuvenecer.

¿Cuánto tiempo se necesita dormir para que todo esto pase? 

Todo depende de la edad: 

  • Recién nacidos: entre 14 y 17 horas.
  • Niños en edad preescolar (3-5 años): entre 10 y 13 horas.
  • Adultos: entre 7 y 8 horas. Por lo general, las personas más jóvenes y quienes realizan esfuerzos físicos o psíquicos intensos, necesitan dormir más.
  • Adultos mayores: tienden a dormir entre 5 y 6 horas debido a que secretan menos melatonina (hormona del sueño).

Pero más que contar la cantidad de horas que duermes, es importante que te procures un sueño de calidad y sin fragmentaciones. 

De lo contrario, no descansarás adecuadamente ni descargarás las tensiones del día anterior.

Con cinco horas de sueño profundo y reparador puedes descansar más que con ocho horas sufriendo pesadillas o incomodidades.  

Y si mantienes por demasiado tiempo patrones de sueño muy cortos o dormir sin interrupciones es imposible para ti, deberías consultar a un médico.

Él te ayudará a determinar si tienes algún trastorno biológico del organismo, como insomnio o apnea del sueño. 

La forma más riesgosa de atacar el insomnio 

La desesperación de pasar las noches en vela lleva a millones de personas a traspasar la frontera de lo saludable para entrar al territorio de los sedantes-hipnóticos. 

Así se llaman los fármacos que comúnmente se conocen como medicamentos para dormir, tranquilizantes, antidepresivos, ansiolíticos o relajantes. 

Y son sustancias químicas que deprimen al sistema nervioso central.

Sus efectos muestran dos caras. 

Por un lado ofrecen calma, relajación y reducen la ansiedad. Por el otro, pueden causar adormecimiento, dificultades para hablar, reducir la respiración, el juicio crítico y retardar los reflejos.  

Tienen más contraindicaciones que beneficios. Por eso, exclusivamente un médico puede recetarlos y supervisar su uso.  

Cuando se abusa o se excede la dosis, causan inconsciencia o incluso la muerte. 

Y si se usan crónicamente o por períodos largos de tiempo, causan dependencia física y psicológica que pueden llevar al paciente a convertirse en adicto. 

Tanto es así que cuando una persona con dependencia disminuye bruscamente o deja el tratamiento, aparecen los síntomas de abstinencia: inactividad, insomnio, sudor frío, ansiedad y convulsiones. 

La opción más saludable y efectiva para dormir profundo 

Apostar por alternativas 100% saludables, seguras y efectivas para consolidar un mejor hábito de sueño, siempre debe ser la primera opción. 

Se sabe que hacer ejercicio, no tomar siestas después de las 3 de la tarde, relajarse, deshacerse de distracciones como ruidos, luces brillantes, televisores, computadoras y  celulares antes de dormir, es muy beneficioso. 

También evitar el cigarrillo, las bebidas alcohólicas, la cafeína, comidas y bebidas pesadas por la noche.

Y si necesitas un refuerzo extra, suplementarte con melatonina seguro te va a ayudar.

¿Qué es la melatonina, cuáles son sus funciones y beneficios para la salud?  Vamos por partes. 

Es una hormona que se encuentra de forma natural en el cuerpo, también conocida como la hormona del sueño. 

Se produce a partir del aminoácido esencial triptófano, el cual permite producir serotonina, un neurotransmisor responsable de la producción de melatonina.

Su producción y liberación aumenta cuando el ambiente está oscuro y disminuye cuando hay luz. Por eso, provoca el sueño en la noche y al disminuir en la mañana, te hace despertar.

Tómate la melatonina y acuéstate a dormir

Una dieta que incluya huevos, lácteos, legumbres, frutos secos y frutas es ideal para ingresarle a tu cuerpo un poco melatonina porque son ricos en triptófano. 

Además las nueces, plátanos, kiwi, banana, tomates, cerezas, avena, maíz y arroz contienen pequeñas cantidades de la hormona en cuestión. 

La otra opción de ingerirla de forma segura y natural, pero más potente, es como suplemento dietético. 

Los estudios revelan que las personas que se suplementan con melatonina duermen de 10 a 30 minutos más. 

Eso sí, no se recomienda consumirla durante el día, ya que interfiere con el ciclo circadiano, haciendo que la persona sienta mucho sueño durante el día y poco durante la noche.

¿Te preguntas cuánta dosis tomar?

La ciencia ha demostrado que es más eficaz una dosis pequeña que una grande. 

De hecho, la ingesta recomendada es de 1 a 5 mg, media hora antes de acostarse. 

Se ha detectado que si se consume más de 5 mg/día, el efecto sobre el sueño es menor, e incluso puede provocar somnolencia al día siguiente.

Y a pesar de ser una hormona natural que el cuerpo produce, excederte puede causar efectos secundarios, como dolor de cabeza, náusea, mareos, somnolencia e incluso depresión. 

Dormir mal por las noches puede ser un episodio pasajero o convertirse en un problema prolongado que amenace tu calidad de vida y tu salud.

Por eso, vale la pena darle un giro a tus hábitos para superarlo lo antes posible.  

No pierdes nada intentándolo. 

Lo mejor que te podría pasar es que comiences a descansar como mereces y ser una persona más enérgica, productiva y jovial.